En los vagones del metro, en las universidades, en algunos parques de la ciudad, en los centros comerciales y en el cine. Allí, casi en cualquier parte, son evidentes los 28,9 millones de móviles que, según el informe más reciente del Ministerio de Tecnología (MinTic), están conectados en Colombia.

Cuatro de cada cinco colombianos ya están en la era digital y la mitad de esa población (47 %) se limita a los usos básicos de la red: entretenimiento, chats y correos electrónicos. Eso dice un estudio de apropiación digital realizado desde 2016 por el Centro Nacional de Consultoría (CNC).

Este trabajo no deja claro, sin embargo, qué tipo de conexión tiene ese 80 % que ya entró en la era digital. La brecha en Colombia sigue siendo evidente: hay 28,9 millones de accesos móviles y 50 millones de habitantes.

La ministra de las TIC, Sylvia Constaín, comenzando 2019, aclaró que esto es un tema urgente refiriéndose a que no solo es tener conexión sino qué tipo: “El país hoy tiene una velocidad de descarga en promedio de 5.5 Mbps, de las más bajas en la región, la mitad de la velocidad promedio mundial, y una tercera parte de aquella de los países de la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos)”.

Además, solo el 6 % se encuentra en un nivel avanzado en el uso de la red. Estas dos formas, la básica y avanzada, muestran una brecha diferente a la de la conectividad: la de estar alfabetizado digitalmente. Ya no solo se trata de tener o no Internet sino de que esta sea una herramienta que mejore la vida de las personas.

 

Fernando Castro, investigador en comunicación digital, explica que apropiarse de la red es utilizarla para transformar su realidad y generar beneficios. Ese usuario que se hace preguntas sobre las aplicaciones que usa, que utiliza Internet para encontrar respuestas y que además de consumir contenido lo produce.

No necesariamente hay que tener conocimientos técnicos para utilizar Internet en un nivel avanzado, apunta Castro, y pone como ejemplo lo que sucedió con la primavera árabe (protestas en Medio Oriente entre 2010 y 2012, en las que hubo gran movilización social convocada, en parte, desde las redes sociales). “Esas son transformaciones que no se generan técnicamente sino en lo social”, apunta.

Otra recomendación para ver la conexión más allá del entretenimiento es ver las oportunidades de educación y trabajo. Apalancar las ventas de su negocio, aprender ese arte que nunca pudo por falta de tiempo o dinero o encontrar una comunidad de personas que comparten sus mismos gustos y están escondidos en algún lugar de Internet. Todo eso está en la red.

 

Otro de los puntos relevantes del estudio del CNC muestra que a Colombia le hacen falta 35 años para alcanzar el nivel de apropiación de Holanda y 20 para Estados Unidos. En términos de conectividad, este último, Corea del Sur y Japón son los que han realizado los pilotos más avanzados de 5G, según la Asociación Global de Proveedores Móviles.

Carlos Hernández, director de cuentas de Huawei, dice que el punto no es solo que gobierno y operadores inviertan para hacer realidad esta conexión, sino que los usuarios encuentren la gracia de estar hiperconectados más allá del entretenimiento.

Y eso depende de cada uno: de encontrar esas miles de posibilidades en educación, en trabajo, en conectividad y en maneras de expresarse. Estos días del coronavirus son un ejemplo: cómo informarse adecuadamente, conectarse desde casa para trabajar. Puro aprendizaje

Este artículo ha sido publicado originalmente por el elColombiano.com, ir al sitio original